6 y 3


Otilia Martínez Martínez, 6 años ya de tu paso al otro mundo

Enedino Avilés Espinosa, ya son 3 años de tu partida

Mis raíces, mi origen, mis predecesores. 

Descuiden, ustedes no morirán mientras yo viva, mientras su recuerdos vivan. 

Descansen en paz 🕊 

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Mi mismo y yo

Me_myself_I

Hace muchos años por vanidad de juventud iba al “gym” a levantar pesas. Quería verme más marcado. Hice dieta y era constante en el ejercicio. Fueron buenos tiempos, porque me sentía bien, según yo me veía bien. Me la creía pues.

Pasó la vida y me quitó la costumbre del ejercicio. A veces la vida te empuja hacia orillas del camino que no te dejan mucho margen para hacer aquello que te hace sentir bien, por buscar algo que tiene la careta de bienestar.

Pasaron muchos años para que por problemas de salud (algo poco valorado en algunos ámbitos), volviera a tener cierta constancia en actividades físicas regulares. Natación 3 días a la semana por casi 2 años me devolvieron movimientos en mi cuerpo que había dejado en el cajón, ahí junto a mi juventud.

Por retos de otras personas, emprendí un régimen alimenticio que me permitiera bajar de peso. Todos esos problemas que me comí durante años, se quedaron en mi cuerpo, haciendo de mí una esfera. Comencé por cerrar la boca; no tanto en quedarme callado, sino en dejar de lado comilonas a deshoras. Me armé de valor y volví a subirme a ese temible aparato llamado caminadora elíptica.

Han pasado casi 2 meses de que comencé con éste reto; los botones de las camisas ya no sufren de estrangulación, los pantalones ya se empiezan a deslizar hacia abajo levemente, las playeras de futbol ya tienen los logotipos en su formato original. De 91 kgs a 85 es una diferencia importante; no mucha pero si suficiente para notas éstos cambios.

Hoy de nuevo me miro al espejo y me veo bien. Algunas canas ya sobresalen en la cabellera, pero me siento bien. Hoy me veo a mí mismo y me digo: “¡Diablos! ¿¡Dónde te escondiste tanto tiempo!?” Hoy me duele el cuerpo, pero es ese dolor por el ejercicio de mover los músculos que había olvidado. Hoy le digo a mi mismo: “¡Vamos! Que sólo somos tú y yo ahora. Siempre hemos sido sólo tú y yo”.

A veces

A veces te pienso y te recuerdo. A veces sólo te recuerdo.

A veces quiero gritarte que te extraño. A veces sólo te extraño.

A veces anhelo sentir tu cariño de nuevo y sentirme completo. A veces sólo quiero sentirme completo.

Y es que en ocasiones pienso, que tú y yo hicimos todo mal; o al menos no todo.

Recuerdo que creo haber dado todo por ti, pero creo en muchas cosas que no son ciertas.

Te busco en mis recuerdos y te encuentro, y soy feliz de verte feliz en mis recuerdos.

A veces soy feliz de verte feliz. Siempre soy feliz de verte feliz.

Muertos

Muertos. 

Muertos que creías muertos. 

Muertos que reviven. 

Muertos que vuelven por una muerte. 

Muertos que vienen de nuevo a alterar el caos existente.

Muertos a los que, me dicen, debo perdonar por existir. 

Perdonar? Y el daño causado por su existencia? Las discusiones por escucharlos? Las lágrimas derramadas por su culpa? Eso como se perdona!?

Malditos muertos. 

Tardes

Tardes de mucha luz. Tardes de poca luz.

Tardes en las que el tiempo parece quedarse inerte. Tardes en las que todo pasa demasiado rápido.

Tardes en las que estás aquí, y no lo estás.

Tardes donde quiero que estés, pero no es posible.

Tardes con música. Tardes sin música. Tardes con silencio y miles de voces que claman salir.

Tardes llenas de tiempo. Tardes vacías de segundos.

Tardes con lluvia que inunda las calles. Tardes con humedad que sólo inunda mi imaginación.

Tardes donde salir corriendo es la mejor opción, pero no lo haces. ¿Por qué? Porque no debes.

Pero… ¿correr? ¿En qué dirección?

MexicoCityatDusk

Mexico City